El pasado 17 de Enero un perro se convirtió en el protagonista del día en el Metro de Madrid, al entrar en una estación hacia las 5 de la tarde y perderse por uno de los túneles. El animal fue visto por última vez hacia las 7 de la tarde, en la estación de Sainz de Baranda, correspondiente a la Línea 6.
A dicho lugar acudieron, tanto la dueña del perro como voluntarios de una Sociedad Protectora de animales, que iniciaron su búsqueda, resultando infructuosa.
La circulación de los trenes no ha resultado afectada por el acontecimiento, pero 48 horas después de la desaparición del perro se sigue sin tener noticia alguna acerca de él.



